El calendario de la convocatoria ERC-2026-CoG, abierta el 25 de septiembre de 2025 y con fecha límite el 13 de enero de 2026, vuelve a situar en el punto de mira una de las ayudas más exigentes y reconocidas del ecosistema europeo de investigación. Las Consolidator Grants, impulsadas por el European Research Council (ERC), financian proyectos de excelencia científica liderados por personal investigador con trayectoria consolidada, capaces de abrir nuevas fronteras en su disciplina y de liderar equipos independientes.
Más allá del respaldo económico, una ERC representa un reconocimiento internacional a la calidad, la creatividad y la visión de quienes la obtienen. Como señala el propio Pablo Boix, investigador del Instituto de Tecnología Química (ITQ, UPV-CSIC), haber conseguido una Consolidator Grant es “como recibir un seal of approval”, una confirmación de excelencia que trasciende el ámbito del laboratorio y se traduce en visibilidad, liderazgo y nuevas oportunidades.
Su historia es también un ejemplo de perseverancia, estrategia y aprendizaje continuo: tres ingredientes que definen tanto el proceso de evaluación del ERC como el acompañamiento especializado que Kveloce ofrece a la comunidad investigadora en la preparación de estas convocatorias altamente competitivas.
Aprender desde diferentes perspectivas
Para esta candidatura, Boix participó en varios entrenamientos, incluido el simulacro de entrevista de Kveloce, centrado en preparar la defensa ante el panel ERC. “Yo contacté con Kveloce cuando la propuesta ya había pasado al segundo step”, explica. “No tuve feedback en la elaboración.” Más adelante en la entrevista, enfatiza en este punto y nos cuenta por qué considera que tener el acompañamiento desde la escritura habría sido aun de mayor utilidad.
Además, Pablo Boix había participado también en otras formaciones, lo que le permitió comparar enfoques: “Al final es ir escuchando lo mismo, porque los conceptos son los que son, aunque vistos desde distintas perspectivas, pero la ventaja es que en alguna de las explicaciones siempre hay algo que te hace click, que ves cómo aprovecharlo para tu proyecto en concreto.” Esa combinación de perspectivas añade, “me permitió elaborar mi propia visión.”
El valor de un panel no experto
El simulacro con Kveloce reproducía la dinámica real del proceso, con un panel que no era especialista en su área. “Una cosa que echaba en falta —pero luego lo ves desde otro punto de vista— era comentarios un poco más técnicos, pero entiendo que no es el rol que tenéis que dar… la mayor parte del panel tampoco son expertos en tu tema.” Con el tiempo, esa distancia le pareció una ventaja: “Lo entiendo mejor ahora. Para feedback más técnico tenía un montón de compañeros míos, y eso es diferente.”
Durante la sesión, recibió observaciones sobre el tono y el énfasis: “Sí que indicaron puntos en los que tenía que hacer un poquito más de énfasis, o formas de decir lo mismo, pero con una orientación diferente que permitiera evitar algunos posibles problemas.” También aplicó una de las recomendaciones del equipo: “Confirmé que debía empezar de forma impactante. En la diapositiva del título intenté decir algo un poquito impactante sin ser demasiado demagógico.”
Identificar los puntos débiles (y fuertes)
En su valoración del proceso, Boix considera fundamental haber trabajado los posibles puntos débiles del proyecto: “Una recomendación que yo sí que daría es intentar identificar posibles puntos débiles del proyecto. Y eso vosotros sí que lo remarcasteis muy bien, sobre todo desde el punto de vista técnico, pero también desde el punto de vista de implementación.”
Durante la conversación, explica que los comentarios críticos pueden venir de distintos frentes: si surgen dudas sobre la implementación, suelen proceder del propio panel, mientras que los aspectos técnicos suelen señalarse desde fuera, por los revisores externos. En relación con esto, destaca el consejo que más le ayudó: “Tú al final tienes que convencer al panel de que tú estás contestando lo que le pregunta una tercera persona. Entonces, ese triángulo a veces es complicado de encarar, pero tiene que resultar convincente.”
Su propuesta, centrada en células solares que se pueden reparar, tenía —según él— una ventaja clara: “El efecto bueno en mi caso eran células solares que se pueden reparar. Entonces no generas tanto residuo y duran más. Yo creo que eso fue bastante importante.” Añade, además: “Una de las ventajas de mi propuesta es que el efecto está muy claro, el posible impacto está muy claro. Y la parte científica estaba suficientemente detallada para justificar que en principio cabría la posibilidad de que se llegara a hacer.”
¿Qué viene después del éxito?
Al hablar del impacto que ha tenido la ERC, Boix lo resume con humor: “Va a convertir mi vida en un infierno, pero eso ya lo sabía.” Después matiza: “Por suerte, yo a nivel de financiación no estaba mal, pero a nivel de visibilidad lo cambia todo. Hay mucha gente que te trata de forma diferente. Muchas veces para bien o para mal, la ERC no se trata como un proyecto, sino como un seal of approval, como un premio casi. Ya que es así, eso sí que lo quiero intentar aprovechar.”
El investigador insiste en que el cambio ha sido inmediato: “De repente te invita mucha más gente a que escribas perspectives, te invitan a muchas más cosas. Te da mucha visibilidad.”
De la práctica al panel: la importancia del mock
Al preguntarle si recomendaría a otros investigadores buscar apoyo especializado para preparar una ERC, Boix no duda en su respuesta: “Sí, sí, sí, y ya lo he hecho. Y de hecho lo recomendaría desde la escritura, a no ser que lo tengas muy claro. El feedback que se puede dar a la entrevista es más limitado, porque ya está todo definido.”
Reconoce que el entrenamiento en la entrevista es útil, pero que su margen de mejora es menor que en la fase de redacción. “La entrevista es más de forma”, explica, “en cambio, ayudar a dar más peso a una parte o a vender la idea de una forma u otra, eso puede ser muy útil.”
Aun así, insiste en la importancia de prepararse para el turno final: “Las preguntas son clave. Puedes tener un banco de preguntas, pero siempre te pueden sorprender.”
Su reflexión resume bien su experiencia: la preparación para una ERC no consiste solo en dominar el contenido científico, sino en saber comunicarlo con claridad y convicción, incluso ante quienes no comparten tu campo de investigación.




