La última convocatoria del Clúster 6 ha dejado claro que en Horizon Europe la excelencia no es solo una aspiración: es una barrera de entrada cada vez más difícil de superar. Con tasas de éxito que en demasiados topics apenas rozan el 5%, la competición alcanza niveles que nos invitan a reflexionar seriamente sobre la sostenibilidad del sistema. La inversión de tiempo, recursos y talento en preparar propuestas que rara vez obtienen financiación empieza a generar tensiones importantes en la comunidad investigadora.
En esta convocatoria, Kveloce ha tenido un papel activo y estratégico en 3 propuestas del Clúster 6 redactadas por nuestro equipo, en un contexto de competencia extrema. Los resultados confirman la solidez de este enfoque: una de ellas ha sido financiada con una alta puntuación, y otra continúa el proceso evaluador con opciones reales de avanzar a la segunda fase.
Más allá de los resultados, hemos realizado un análisis exhaustivo de las evaluaciones: tendencias, criterios críticos, diferencias clave entre propuestas excelentes y simplemente buenas… Un ejercicio que refuerza nuestra estrategia de grant writing y nos permite ofrecer a nuestros clientes un acompañamiento aún más ajustado a las expectativas reales del programa.
- No basta con abordar el reto: hay que demostrar cómo se contribuirá de forma transformadora a las prioridades políticas de la UE.
- El impacto es decisivo. Las propuestas mejor valoradas articulan de forma clara y cuantificable su valor añadido, sus pathways to impact y su enfoque de explotación.
- La coherencia interna es esencial: no solo entre los objetivos y el enfoque metodológico, sino también entre el consorcio, los resultados previstos y la estrategia de implementación.
- El consorcio importa. Mucho. Los evaluadores buscan complementariedad real entre los socios, y una gobernanza clara que respalde la ambición del proyecto.
- La transversalidad (políticas, SSH, género, open science…) no puede ser genérica ni añadida al final. Tiene que integrarse desde el diseño y ser medible.
Además, nuestro análisis de las evaluaciones se amplía con 11 propuestas en las que participamos como beneficiarios, con un foco relevante en SSH (y, en algunos casos, también en CDE). En este conjunto contamos con una propuesta aprobada y otra que avanza hacia la second stage, en las que este enfoque ha sido un elemento clave en la evaluación. Estos resultados refuerzan nuestra línea de trabajo y confirman la importancia de seguir consolidando el rol de SSH como un pilar estratégico en las propuestas en las que participamos.
En un entorno cada vez más competitivo, una buena idea ya no es suficiente: es clave transformarla en una propuesta sólida, ambiciosa y alineada con los criterios de evaluación y las expectativas de impacto europeo.




