El Consejo Europeo de Investigación (ERC) introdujo cambios relevantes en el Programa de Trabajo 2026 que afectan directamente a la preparación de propuestas. Tras el cierre de las convocatorias Starting y Consolidator Grant, la Advanced Grant 2026 es la siguiente modalidad individual con plazo próximo, que finaliza el 27 de agosto de 2026. El personal investigador que se encuentra en fase de preparación de sus propuestas Advanced Grant 2026 deben conocer estos cambios estructurales para adaptar su estrategia de redacción.
Tras el cierre de las convocatorias Starting y Consolidator, la Advanced Grant 2026, cuyo plazo finaliza el próximo 27 de agosto, se convierte en el siguiente gran hito para la comunidad investigadora. Y lo hace con una novedad clave: una revisión sustancial en la estructura y lógica de las propuestas.
Para quienes están ya preparando sus candidaturas, estos cambios no son meramente formales. Exigen una adaptación estratégica en la forma de construir y presentar la propuesta científica.
Una nueva lógica: claridad conceptual primero, detalle después
El ERC ha replanteado la estructura tradicional de la propuesta, reorganizando los contenidos en dos bloques claramente diferenciados:
- Parte I: debe presentar el estado del arte y las cuestiones científicas a abordar, los objetivos, así como la estrategia global o el enfoque de la investigación.
- Parte II: dedicada a la implementación, metodología y viabilidad del proyecto
Más allá de la nomenclatura, este cambio responde a una lógica evaluativa muy clara: permitir una primera evaluación basada en la solidez conceptual y el carácter rompedor de la idea, antes de entrar en el detalle metodológico.
En la práctica, esto refuerza aún más el peso de la narrativa científica en las primeras páginas.
Parte I: cinco páginas para convencer
La nueva Parte I —con un límite de cinco páginas— se convierte en el elemento decisivo en la primera fase de evaluación.
Aquí no basta con describir el proyecto. Es necesario construir un relato convincente que sitúe la investigación en su contexto, defina claramente los objetivos y, sobre todo, demuestre su capacidad para avanzar la frontera del conocimiento.
Los paneles evaluarán si la propuesta:
- aborda una cuestión relevante en el campo
- presenta una idea original y creativa
- tiene potencial para transformar el estado actual del conocimiento
En este sentido, la Parte I debe ser autosuficiente, clara y estratégica. Una propuesta que no logre convencer en esta fase no avanzará, independientemente de la calidad del desarrollo metodológico posterior.
Parte II: profundidad sin redundancia
La Parte II, con un máximo de siete páginas, se centra en la implementación del proyecto: metodología, plan de trabajo, riesgos, recursos y viabilidad.
Su función no es repetir lo ya expuesto, sino aportar credibilidad y solidez a la idea planteada en la Parte I.
Esto implica un cambio importante en la forma de redactar: menos reiteración y más precisión. Cada elemento debe contribuir a demostrar que el proyecto no solo es ambicioso, sino también realizable.
Excelencia como principal criterio… pero más exigente que nunca
El ERC mantiene su principio fundamental: la excelencia científica como único criterio de evaluación. Sin embargo, la forma en que se evalúa esa excelencia se articula en dos fases con matices diferenciados.
En fase 1, el foco está en la calidad de la idea: su relevancia, ambición y potencial transformador.
En fase 2, se incorporan elementos adicionales relacionados con la implementación: la adecuación de la metodología, la coherencia del plan de trabajo y la justificación de los recursos.
En paralelo, el perfil del investigador principal sigue siendo determinante, evaluándose su trayectoria, su capacidad de pensamiento creativo y su potencial para liderar el proyecto con éxito.
Implicaciones clave: menos espacio, más estrategia
Más allá de los cambios formales, la nueva estructura tiene implicaciones directas en la preparación de propuestas:
La primera es la necesidad de diferenciar claramente los contenidos entre ambas partes. La Parte I debe funcionar por sí sola, mientras que la Parte II debe aportar profundidad sin redundancias.
La segunda es la optimización del espacio. Con límites estrictos, cada párrafo debe estar justificado. No se trata de escribir más, sino de seleccionar mejor.
La tercera es la adaptación a distintas audiencias. La Parte I será leída por evaluadores con una visión más generalista, mientras que la Parte II se analizará con mayor nivel de especialización.
Y, sobre todo, se refuerza un aspecto clave en ERC: la necesidad de articular con claridad el potencial transformador de la investigación, evitando enfoques incrementales.
Preparar una ERC en 2026: un ejercicio estratégico
Con el plazo de agosto en el horizonte, el personal investigador dispone de unos meses para adaptar sus propuestas a esta nueva lógica.
Pero más allá de reorganizar contenidos, el reto es replantear cómo se construye la narrativa científica. En ERC, la diferencia no está solo en la idea, sino en cómo se presenta, se posiciona y se defiende frente a otras propuestas de excelencia.
En este contexto, el acompañamiento especializado puede marcar la diferencia. En Kveloce, trabajamos con el personal investigador en la preparación de propuestas ERC desde una perspectiva estratégica, que va más allá de la revisión técnica.
El proceso comienza con el análisis de la idea de proyecto y su encaje en el programa, identificando fortalezas y áreas de mejora. A ello se suma el trabajo sobre el CV y la trayectoria del investigador principal, reforzando su posicionamiento como líder científico.
Desde las fases iniciales hasta las revisiones finales, el objetivo es construir propuestas sólidas, coherentes y capaces de responder a las expectativas de evaluación en uno de los programas más exigentes del ecosistema europeo.
Porque en el ERC, la excelencia es el punto de partida. La diferencia está en cómo se construye.




