La prevención del cáncer no llega a todas las personas de la misma manera. Aunque los avances en salud pública han permitido reforzar la detección precoz, los hábitos preventivos y el acceso a los servicios sanitarios, todavía existen grupos que se enfrentan a barreras importantes dentro de los sistemas de atención. Entre ellos se encuentran las personas con problemas de salud mental, una población que presenta mayores desigualdades en el acceso a la prevención y el cribado del cáncer.
Coincidiendo con la Semana Europea contra el Cáncer, que se celebra cada año del 25 al 31 de mayo y que en 2026 pone el foco en la necesidad de actuar conjuntamente frente a las desigualdades en cáncer, el proyecto europeo CO-CAPTAIN llega a su cierre tras tres años de trabajo colaborativo.
Financiado por Horizon Europe y coordinado por la Medical University of Vienna, CO-CAPTAIN comenzó en junio de 2023 con un objetivo claro: diseñar, implementar y evaluar un modelo de Patient Navigation adaptado a personas con problemas de salud mental, con el fin de mejorar su acceso a la prevención y el cribado del cáncer.
Una respuesta a una desigualdad poco visible
CO-CAPTAIN nació para responder a una realidad compleja y, en muchas ocasiones, invisibilizada: las personas que experimentan problemas de salud mental presentan mayores riesgos relacionados con el cáncer y una menor participación en programas de prevención y cribado.
Estas desigualdades no responden a una única causa. Están relacionadas con una mayor exposición a factores de riesgo como el tabaquismo, la obesidad o la inactividad física, pero también con el estigma, la discriminación, la fragmentación de los sistemas sanitarios, la baja alfabetización en salud, las dificultades de acceso a servicios preventivos y la falta de coordinación entre la atención a la salud mental y la atención física.
En este contexto, CO-CAPTAIN ha trabajado para explorar cómo los enfoques más integrados, personalizados y comunitarios pueden contribuir a reducir estas barreras. El proyecto se alinea con las prioridades del Europe’s Beating Cancer Plan y con el impulso europeo hacia modelos de prevención más equitativos, accesibles y centrados en las personas.
El Modelo de Navegación del Paciente: acompañar, orientar y conectar
El núcleo de CO-CAPTAIN ha sido la adaptación del Patient Navigation Model, un enfoque que busca acompañar a las personas a lo largo de itinerarios sanitarios que, con frecuencia, resultan difíciles de comprender y recorrer.
En el proyecto, las figuras de Patient Navigator han ofrecido apoyo personalizado para ayudar a las personas participantes a acceder a servicios de prevención y cribado, comprender mejor los circuitos asistenciales, programar citas, superar barreras prácticas, reforzar la motivación y mantener la continuidad del cuidado.
Sin embargo, uno de los aprendizajes más importantes de CO-CAPTAIN es que la navegación no es solo una cuestión administrativa. Su dimensión relacional y psicosocial ha sido uno de los elementos más valorados por las personas participantes. En muchos casos, los navegadores se convirtieron en puntos de contacto de confianza, facilitadores de comunicación y puentes entre sistemas sanitarios y sociales que a menudo funcionan de forma fragmentada.
El proyecto ha demostrado que la prevención no depende únicamente de disponer de información. También requiere confianza, acompañamiento, escucha y apoyo continuado.
Un proceso basado en co-creación y adaptación local
Una de las características diferenciales de CO-CAPTAIN ha sido su enfoque participativo. El proyecto no ha desarrollado una intervención desde una lógica vertical, sino que ha implicado a profesionales sanitarios, especialistas en salud mental, trabajadores sociales, ONG, cuidadores, responsables políticos y personas con experiencia vivida a lo largo del proceso de diseño, implementación y reflexión.
A través de grupos focales, consultas con stakeholders, ejercicios de mapeo, debates reflexivos y talleres colaborativos, CO-CAPTAIN ha trabajado para identificar servicios existentes, analizar barreras de implementación, adaptar estándares de atención integrada al cáncer y ajustar el modelo de navegación a las realidades de cada contexto piloto.
Una de las conclusiones más relevantes de esta fase es que los enfoques estandarizados de prevención no siempre son suficientes para llegar a poblaciones vulnerables. Para ser realmente efectivos, deben adaptarse a las realidades sociales, culturales, comunicativas y asistenciales de cada entorno.
Pilotos en Austria, Grecia, Polonia y España
La fase piloto de CO-CAPTAIN se ha desarrollado en cuatro países europeos: Austria, Grecia, Polonia y España. En cada uno de ellos, el modelo de navegación se ha adaptado a las características de los sistemas sanitarios y sociales locales, manteniendo un objetivo común: mejorar el acceso a la prevención y el cribado del cáncer en personas con problemas de salud mental.
A lo largo de la implementación, el proyecto contactó con más de 1.300 personas, reclutó a 320 participantes y cerca de 200 completaron el proceso completo de seguimiento.
Los pilotos han contado con la participación de centros de reclutamiento, equipos multidisciplinares, Patient Navigators, instituciones sanitarias, ONG y organizaciones comunitarias. Esta experiencia ha permitido extraer aprendizajes clave sobre la viabilidad del modelo, sus condiciones de implementación y su potencial para reforzar la continuidad del cuidado.
Entre los principales resultados, CO-CAPTAIN confirma que el apoyo personalizado aumenta la implicación de las personas participantes, que la continuidad del acompañamiento importa y que los enfoques integrados son posibles incluso en sistemas marcados por la fragmentación.
Principales aprendizajes del proyecto
Los resultados de CO-CAPTAIN apuntan a una conclusión clara: reducir las desigualdades en prevención del cáncer exige algo más que ampliar servicios. Requiere sistemas capaces de coordinarse mejor, adaptarse a las necesidades reales de las personas y ofrecer apoyo a lo largo de itinerarios preventivos complejos.
Uno de los principales retos identificados ha sido la falta de coordinación entre oncología, salud mental, atención primaria y servicios sociales. Tanto participantes como profesionales han señalado que los circuitos preventivos pueden resultar especialmente difíciles de navegar para personas que ya viven situaciones de malestar psicológico, vulnerabilidad social o experiencias previas negativas con el sistema sanitario.
El proyecto también ha confirmado el peso del estigma asociado a la salud mental. Este puede afectar a la búsqueda de apoyo, la comunicación de síntomas, la participación en programas de cribado y la relación con los servicios sanitarios.
Otro aprendizaje central es la necesidad de flexibilidad. Las estrategias de prevención no pueden apoyarse en modelos únicos. Para funcionar, necesitan comunicación culturalmente sensible, apoyo adaptado, formatos flexibles, conocimiento del contexto local y participación de las personas directamente afectadas.
CO-CAPTAIN también ha explorado el papel de la digitalización. Herramientas como los recordatorios de citas, los historiales compartidos o los sistemas interoperables pueden mejorar la coordinación y la continuidad del cuidado. Sin embargo, el proyecto también alerta sobre riesgos como la exclusión digital, la falta de interoperabilidad, la fragmentación de datos o las preocupaciones en torno a la confidencialidad y el estigma.
Recomendaciones para sistemas más integrados y humanos
Además de la implementación piloto, CO-CAPTAIN ha impulsado talleres multiactor en los países participantes para validar estándares de atención integrada, identificar barreras del sistema, desarrollar recomendaciones políticas y reflexionar sobre la escalabilidad y sostenibilidad del modelo.
Estos espacios han puesto sobre la mesa prioridades como la mejora de la coordinación sociosanitaria, la sostenibilidad de los roles de Patient Navigation, la colaboración multidisciplinar, el apoyo a cuidadores, la formación de profesionales, la gobernanza participativa y la interoperabilidad digital.
Una de las ideas más repetidas a lo largo del proyecto es que muchas mejoras no requieren necesariamente crear sistemas completamente nuevos, sino conectar mejor los recursos existentes, adaptar los servicios a las realidades locales y reforzar los mecanismos de acompañamiento.
La contribución de Kveloce: comunicación, awareness y sostenibilidad
En CO-CAPTAIN, Kveloce ha liderado el WP6: Communication, awareness & sustainability, un paquete de trabajo clave para garantizar que los resultados del proyecto llegaran a sus públicos objetivo y pudieran mantenerse más allá del periodo de financiación.
Desde este rol, Kveloce ha contribuido al desarrollo de la estrategia de comunicación y difusión, la gestión de canales digitales, las campañas de sensibilización, la elaboración de materiales, la visibilidad de los avances y resultados, la colaboración con clusters europeos, la conexión con stakeholders y la sostenibilidad de los mensajes y aprendizajes generados por el proyecto.
Las acciones de comunicación han incluido la web del proyecto, redes sociales, vídeos, newsletters, actividades de difusión, participación en conferencias científicas y políticas, colaboraciones con el Prevention and Early Detection Cluster, eventos con stakeholders y acciones vinculadas a la Semana Europea contra el Cáncer y la Semana Europea de la Salud Mental.
En un proyecto como CO-CAPTAIN, comunicar no significa únicamente informar. Significa traducir conocimiento científico en mensajes accesibles, generar conciencia sobre desigualdades que a menudo permanecen invisibles, acercar los resultados a profesionales y responsables políticos, y contribuir a que la evidencia pueda convertirse en impacto.
Un cierre en Bruselas para compartir resultados y mirar al futuro
El cierre del proyecto tuvo uno de sus hitos principales en la Final Conference, celebrada el 16 de abril de 2026 en Bruselas en formato híbrido y organizada por Mental Health Europe con la colaboración del consorcio. El evento reunió a responsables políticos, profesionales, personal investigador, organizaciones europeas y participantes de los pilotos para debatir sobre cómo proteger mejor la salud física de las personas que viven con problemas de salud mental.
La conferencia permitió presentar los resultados de los pilotos, compartir aprendizajes de implementación, recoger testimonios de personas beneficiarias y debatir recomendaciones para avanzar hacia modelos de prevención del cáncer más inclusivos.
Uno de los elementos más significativos fue precisamente la participación de personas beneficiarias de los países piloto, que compartieron en primera persona cómo el acompañamiento recibido influyó en sus itinerarios de prevención.
Prevenir el cáncer también es reducir desigualdades
La Semana Europea contra el Cáncer recuerda cada año la importancia de reforzar la prevención, la detección temprana, el tratamiento y los cuidados. En 2026, su lema, “Together against cancer inequalities”, conecta directamente con el propósito de CO-CAPTAIN: visibilizar que la lucha contra el cáncer también pasa por reducir las barreras que afectan a quienes se encuentran en situaciones de mayor vulnerabilidad.
El cierre de CO-CAPTAIN en este contexto permite subrayar una idea esencial: la prevención del cáncer debe ser inclusiva o no será plenamente efectiva. Para llegar a quienes más dificultades encuentran, los sistemas sanitarios necesitan escuchar mejor, coordinarse mejor y ofrecer apoyos más humanos, flexibles y continuados.
Tras tres años de trabajo europeo, CO-CAPTAIN deja evidencia científica, experiencia de implementación, alianzas, recomendaciones políticas y una base sólida para seguir avanzando hacia una prevención del cáncer más equitativa en Europa.
Para Kveloce, formar parte de este proyecto y liderar su comunicación, sensibilización y sostenibilidad ha supuesto contribuir a una misión profundamente alineada con nuestra forma de entender la investigación europea: transformar conocimiento en impacto, conectar ciencia y sociedad, y apoyar soluciones que respondan a necesidades reales.
Porque prevenir el cáncer también significa mirar a quienes no siempre han estado en el centro de las estrategias preventivas. Y porque una Europa más saludable debe ser también una Europa más justa.













